Por Redacción Contra Réplica

Suprema Corte inicia nueva época con rituales ancestrales y llegada de nuevos ministros

El Poder Judicial abre un ciclo histórico con ceremonias simbólicas y la designación del primer presidente indígena desde Benito Juárez.

Antes de la toma de protesta formal, la Suprema Corte de Justicia de la Nación vivió una jornada cargada de simbolismos: una ceremonia de “purificación” encabezada por médicas tradicionales y la consagración de bastones de mando, emblemas de confianza y servicio en comunidades indígenas. Ambos actos, realizados en Cuicuilco y en la propia sede del máximo tribunal, buscaron sellar el inicio de un ciclo donde la justicia se vincule más estrechamente con el pueblo.

El edificio de la Corte, inaugurado en 1941 y cargado de historia que va desde los días de Moctezuma II hasta la Revolución Mexicana, también se sometió a este proceso de renovación espiritual. Sus murales, esculturas y símbolos masones se convierten ahora en testigos de un momento que mezcla tradición, memoria y transformación política.

La llegada de Hugo Aguilar Ortiz, abogado mixteco, marca un hecho inédito desde Benito Juárez: un indígena al frente de la Corte. A su lado, figuras como Lenia Batres, Yasmín Esquivel, Loretta Ortiz y otros ministros electos recibieron los bastones de mando, gesto con el que se reafirmó el vínculo con las comunidades originarias. Esta noche, tras el acto solemne en el Senado, se instalará la primera sesión de la llamada duodécima época del Poder Judicial, que promete ser tanto histórica como profundamente simbólica.