Por Redacción Contra Réplica

Irán dispuesto a dialogar con EEUU sobre su programa nuclear

Ali Larijani confirma apertura a negociaciones nucleares, pero insiste en mantener su programa de misiles intacto.

Irán manifestó su disposición a retomar conversaciones con Estados Unidos sobre su programa nuclear, aunque descartó aceptar cualquier limitación a su programa de misiles, según declaró el jefe de la Seguridad Nacional iraní, Ali Larijani. “El camino para las negociaciones con Estados Unidos no está cerrado, pero son ellos quienes no se presentan a la mesa y nos culpan equivocadamente”, señaló Larijani a través de la red social X.

El funcionario explicó que las exigencias de Washington, como imponer restricciones a los misiles de Irán, no conducen a un diálogo efectivo. Estas declaraciones surgen pocos días después de que Estados Unidos respaldara la iniciativa de Francia, Reino Unido y Alemania para reestablecer sanciones de la ONU contra Teherán, alegando incumplimiento del acuerdo nuclear de 2015.

A pesar de ello, la administración estadounidense reiteró su disposición a mantener conversaciones directas con Irán para resolver las diferencias. Las negociaciones, que comenzaron en abril, fueron suspendidas en junio tras ataques de Israel a instalaciones nucleares iraníes, seguidos por acciones de Estados Unidos. La situación se complicó aún más desde que el expresidente Donald Trump abandonó el pacto nuclear y reimpuso sanciones unilaterales, provocando que Teherán dejara de cumplir ciertos compromisos, especialmente en lo referente al enriquecimiento de uranio.

Marco Rubio, secretario de Estado de EEUU, aseguró que su país busca “una solución duradera al tema nuclear de Irán” y subrayó que la presión aplicada no contradice su disposición a la diplomacia. Por su parte, Teherán suspendió la cooperación con el organismo de control nuclear de la ONU, exigiendo garantías de no agresión antes de retomar cualquier negociación.

Mientras tanto, los gobiernos occidentales mantienen su preocupación por el programa de misiles de Irán, considerándolo una amenaza regional. Aunque los aliados temen que pueda haber intención de desarrollar armas nucleares, Teherán insiste en que su programa tiene fines defensivos y niega cualquier objetivo bélico nuclear.

Esta situación mantiene la tensión en Medio Oriente, mientras ambos países evalúan la posibilidad de avanzar hacia un acuerdo nuclear sin comprometer la soberanía militar de Irán.