El presidente de Rusia, Vladimir Putin, advirtió este viernes que cualquier fuerza occidental desplegada en Ucrania será considerada un “objetivo legítimo” por el ejército ruso. Esta declaración surge un día después de que los aliados de Kiev confirmaran su intención de enviar tropas para garantizar el cumplimiento de un posible acuerdo de paz con Moscú.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, explicó que el despliegue occidental podría involucrar a “miles” de soldados. “No serán unos pocos, sino miles”, indicó durante una rueda de prensa junto al presidente del Consejo Europeo, António Costa, en el oeste del país.
El jueves, un grupo de 26 naciones, encabezadas por Francia y Reino Unido, se comprometió a integrar una fuerza de seguridad conjunta, con presencia terrestre, marítima y aérea, para supervisar cualquier acuerdo que ponga fin al conflicto iniciado por la ofensiva rusa en febrero de 2022.
Putin manifestó que la llegada de tropas extranjeras durante el combate no contribuirá a la paz duradera. Además, reiteró que la creciente cooperación militar entre Ucrania y Occidente es una de las “causas fundamentales” del conflicto. Sus declaraciones fueron realizadas durante un foro económico en Vladivostok, en el extremo oriental de Rusia.
El conflicto, considerado el más letal en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, ha provocado decenas de miles de muertes y millones de desplazados en el sur y este de Ucrania.
Hasta ahora, los aliados no han detallado cuántas tropas participarían ni cómo se coordinaría la contribución de cada país. El presidente francés, Emmanuel Macron, aclaró que esta acción no busca “librar una guerra contra Rusia”, sino disuadir futuros ataques contra Ucrania.
Zelenski celebró el compromiso europeo y calificó la medida como un “primer paso serio y concreto” para reforzar la seguridad de su país. Mientras tanto, la tensión se mantiene alta, y cualquier movimiento militar extranjero podría aumentar la escalada del conflicto.