El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, informó que el mpox ya no se considera una emergencia de salud pública de importancia internacional, tras observarse una disminución significativa en el número de contagios y fallecimientos.
El mpox es causado por un virus de la misma familia que la viruela y se manifiesta con lesiones cutáneas, fiebre y dolores musculares. Su primer registro fue en 1970 en la República Democrática del Congo, donde permaneció limitado durante décadas a un número reducido de países africanos.
“Hace más de un año declaré la emergencia de salud pública internacional por la propagación del mpox, siguiendo la recomendación de un comité de expertos. Este jueves acepté su opinión de que ya no era necesario mantener esa categoría”, explicó Ghebreyesus en rueda de prensa.
El comité de emergencia señaló que la decisión se fundamenta en la reducción sostenida de casos y muertes, especialmente en la República Democrática del Congo, Burundi, Sierra Leona y Uganda. Esta tendencia ha permitido que la OMS considere que el brote ya no requiere la misma alerta internacional que en su momento se declaró.
No obstante, el titular de la OMS advirtió que “esto no significa que la amenaza haya desaparecido ni que la respuesta global se detenga”, por lo que se mantendrá la vigilancia epidemiológica y los esfuerzos de prevención en los países afectados.
En 2022, el virus comenzó a expandirse fuera de África, alcanzando territorios donde nunca había circulado y afectando principalmente a países desarrollados, lo que motivó la declaración de emergencia internacional en aquel momento.
A pesar de que la OMS ha rebajado el nivel de alerta, las autoridades sanitarias seguirán monitoreando la evolución del mpox, aplicando medidas de control y difundiendo información para evitar nuevos brotes. La organización destacó que la disminución de casos es un logro de la coordinación internacional, pero instó a mantener precaución y protocolos sanitarios en las regiones más vulnerables.
La decisión marca un paso hacia la normalización del manejo del mpox, aunque el virus sigue presente y requiere atención constante para prevenir rebrotes futuros.