Por Redacción Contra Réplica

Rusia ejecuta su mayor bombardeo sobre Kiev y deja al menos cinco muertos

La ofensiva aérea rusa alcanza la sede del gobierno ucraniano y varios edificios en la capital.

Este domingo, Ucrania sufrió la ofensiva aérea más intensa desde el inicio del conflicto con Rusia, cuando más de 800 drones y 13 misiles impactaron distintos puntos del país, dejando un saldo de al menos cinco fallecidos y daños considerables en la sede del gobierno en Kiev.

El ataque marcó un precedente: es la primera vez en tres años y medio de guerra que los pisos superiores y el techo de la sede gubernamental resultan afectados. La primera ministra ucraniana, Yulia Sviridenko, señaló que, aunque los edificios podrán ser restaurados, las vidas perdidas no se recuperan. “El enemigo aterroriza y mata a nuestra gente todos los días en todo el país”, expresó.

Además de la sede central, otros edificios altos en Kiev sufrieron daños estructurales y los servicios de emergencia trabajaron para controlar incendios y asegurar las zonas afectadas. El presidente Volodímir Zelenski calificó el bombardeo como un “crimen deliberado” y aseguró que la acción solo prolonga el conflicto, pese a los esfuerzos diplomáticos.

Zelenski sostuvo una conversación con el presidente francés Emmanuel Macron, quien condenó el ataque y reafirmó el apoyo de Francia para reforzar la defensa ucraniana. Macron subrayó que Rusia “se encierra cada vez más en la lógica de la guerra y el terror”, mientras que Zelenski insistió en que estas agresiones suceden en un momento en que la diplomacia podría haber prevalecido.

El bombardeo de este domingo representa un escalamiento sin precedentes, al afectar directamente la sede del gobierno y poner en riesgo la seguridad de la población civil en la capital. Autoridades ucranianas continúan evaluando los daños y coordinando medidas de protección, al tiempo que llaman a la comunidad internacional a condenar estos ataques.

El suceso refleja la intensificación del conflicto en Ucrania y la complejidad de la situación geopolítica, evidenciando que, a más de tres años del inicio de la guerra, la amenaza de escaladas letales continúa latente.