Por Redacción Contra Réplica

Carlo Acutis es proclamado santo en el Vaticano como el primer milenial de la Iglesia

El joven conocido como el patrón de Internet fue canonizado junto a Pier Giorgio Frassati en una ceremonia multitudinaria en la Plaza de San Pedro

Carlo Acutis fue declarado santo este domingo 7 de septiembre en una ceremonia en el Vaticano que reunió a decenas de miles de fieles. Con tan solo 15 años al momento de su muerte en 2006, se convirtió en el primer milenial canonizado por la Iglesia católica. En el mismo acto también fue canonizado Pier Giorgio Frassati, estudiante y alpinista italiano reconocido por su profunda vida espiritual y su compromiso social.

El papa León XIV presidió la celebración en la Plaza de San Pedro y destacó a ambos como modelos para la juventud del mundo. Subrayó que su ejemplo demuestra que la santidad puede alcanzarse en la vida cotidiana, incluso en tiempos modernos marcados por la tecnología y los cambios sociales.

Acutis es recordado por su pasión por la informática y por haber utilizado internet para difundir su fe y acercar el mensaje de la Iglesia a otros jóvenes. Su carisma y cercanía le dieron apodos como influencer de Dios y ciberapóstol, títulos que lo identifican como una figura única dentro del catolicismo contemporáneo.

Miles de peregrinos viajaron desde diferentes países para presenciar la canonización. Entre ellos se encontraban numerosos jóvenes que portaban estampas con su imagen y expresaban admiración por su testimonio de vida. La familia de Carlo también estuvo presente y su madre llevó al altar un relicario con fragmentos del corazón del nuevo santo.

El proceso de canonización fue uno de los más rápidos en la historia reciente de la Iglesia. Se reconocieron dos milagros atribuidos a su intercesión, el primero en Brasil con la curación de un niño con una grave malformación y el segundo en Costa Rica tras la recuperación de una joven que sufrió un accidente en bicicleta. Estos hechos, considerados inexplicables por la ciencia, fueron clave para su reconocimiento oficial como santo.

Con la proclamación de Carlo Acutis y Pier Giorgio Frassati, la Iglesia católica envía un mensaje claro a las nuevas generaciones al mostrar que la santidad no pertenece únicamente al pasado y que puede vivirse en el presente con autenticidad, servicio y fe.