Saltillo, Coahuila, implementa un sistema innovador a nivel nacional para identificar fugas de agua mediante el uso de perros entrenados. El protagonista del proyecto es “Manchas”, un perro bretón de un año y medio de edad que pertenece al equipo operativo de Aguas de Saltillo (AGSAL) y que se ha destacado por localizar filtraciones con eficiencia excepcional.
Dotado de 300 millones de células olfativas, “Manchas” puede detectar incluso pequeñas cantidades de cloro en grandes volúmenes de agua, lo que le permite identificar fugas invisibles para los métodos convencionales. Su labor se complementa con tecnología de monitoreo que analiza el flujo en 3 mil kilómetros de tuberías, y con sistemas de fotografía satelital que delimitan la zona de búsqueda antes de que el perro intervenga físicamente.
El procedimiento combina la inspección de “Manchas” con la verificación de un geofonista, quien determina la magnitud de la fuga. Esta precisión ha permitido que los arreglos se realicen generalmente en menos de 24 horas, evitando pérdidas significativas de agua. Desde su incorporación, el can ha detectado más de 230 filtraciones, logrando recuperar hasta 14 litros por segundo, cantidad suficiente para abastecer a más de tres mil familias.
Además del impacto ambiental y social, el proyecto ha resultado financieramente eficiente. La inversión inicial en el entrenamiento y cuidado de “Manchas” fue cercana a 500 mil pesos, mientras que la recuperación de agua representa un ahorro equivalente a la construcción de pozos que podrían costar entre 20 y 30 millones de pesos. Por su labor, la Comisión Nacional del Agua reconoció oficialmente al perro como “Guardián del Agua”.
El bienestar del animal es una prioridad para el equipo de AGSAL. Sus jornadas se limitan a tres o cuatro horas diarias, bajo la supervisión de su entrenadora Mariana, quien asegura que el cuidado físico y la seguridad de “Manchas” son fundamentales para mantener su rendimiento y salud. Este modelo de detección canina ya se aplica en países como España, Francia, Suecia y Reino Unido, consolidando una técnica innovadora que combina tecnología y habilidades animales para enfrentar el desafío global de las fugas de agua.