El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este viernes la detención del hombre acusado de asesinar al activista conservador Charlie Kirk, hecho que conmocionó al país a mediados de semana.
En declaraciones a Fox News, Trump explicó que el presunto responsable fue persuadido por “un hombre de fe” para entregarse voluntariamente a las autoridades. “Lo condujeron a una comisaría y ahora está bajo custodia. Tenemos a la persona que creemos estábamos buscando”, afirmó el mandatario.
Charlie Kirk, fundador de la organización juvenil Turning Point, falleció el miércoles tras recibir un disparo en el cuello durante un debate con estudiantes en Utah Valley University, en Orem, Utah. Su muerte ocurrió mientras abordaba temas de violencia en las escuelas como parte de su gira “Demuéstrame que estoy equivocado”.
El FBI, junto con policías locales y estatales, desplegó a unas veinte agencias para esclarecer el caso, entrevistando a más de 200 personas y recopilando más de 7.000 pistas. La noche del jueves se difundieron imágenes del sospechoso con gorra, lentes oscuros y camiseta negra con un estampado similar a la bandera estadounidense, y un video que mostraba su huida por un techo y luego hacia una urbanización cercana.
El arma presuntamente utilizada fue hallada en una zona boscosa, considerada la ruta de escape del imputado. Durante las investigaciones, circularon diversas teorías en redes sociales, generando especulación entre la opinión pública.
El crimen recibió condena unánime de ambos bandos políticos y generó vigilias en universidades y plazas del país. Trump anunció que concederá a Kirk la Medalla Presidencial de la Libertad, el máximo reconocimiento civil estadounidense, destacando su influencia en los jóvenes y su labor como polemista y promotor del conservadurismo.
El cuerpo del activista fue trasladado a Phoenix, Arizona, en un avión con el vicepresidente JD Vance y la viuda de Kirk, Erika, a bordo. La noticia de la detención marca un avance clave en la investigación de un hecho que ha puesto nuevamente sobre la mesa la seguridad de activistas y líderes políticos en Estados Unidos.