Siete monjes budistas perdieron la vida y seis resultaron heridos cuando el teleférico en el que se trasladaban se desplomó en Na Uyana Aranya Senasanaya, un monasterio situado en la zona de Melsiripura, provincia noroccidental de Sri Lanka, informó la Policía local a EFE. Entre los fallecidos se encontraban tres religiosos provenientes de India, Rusia y Rumanía, con edades entre 27 y 47 años.
Según las primeras investigaciones, el accidente ocurrió cuando el cable del teleférico, una cabina improvisada utilizada para acceder a las unidades de meditación en la montaña del monasterio, se rompió. De los 13 monjes que viajaban, dos lograron saltar antes de la caída, mientras que los demás fueron arrojados violentamente fuera de la cabina. Tres de los heridos permanecen en estado crítico.
El monasterio atrae a numerosos practicantes y monjes, y este tipo de transporte improvisado se utilizaba para facilitar el acceso a los puntos de meditación situados en altura. La Policía ha iniciado una investigación para determinar las causas exactas del fallo mecánico y evaluar posibles responsabilidades por el uso de la instalación.
La tragedia ha generado conmoción tanto en la comunidad local como internacional, subrayando la vulnerabilidad de los sistemas de transporte no regulados y la necesidad de reforzar medidas de seguridad en lugares de alto tránsito de religiosos y visitantes.