El Real Madrid vivió una noche plácida en Kazajistán al imponerse con autoridad 5-0 al Kairat Almaty en la segunda jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones. La gran figura del encuentro fue Kylian Mbappé, quien firmó un triplete que reafirma su gran inicio de temporada y devuelve la confianza al conjunto blanco tras la dura caída sufrida el fin de semana en el derbi frente al Atlético de Madrid.
El partido arrancó con cierto ímpetu por parte del equipo local, que buscó sorprender con presión alta, pero la jerarquía madridista pronto se impuso. La primera anotación llegó al minuto 26, cuando Franco Mastantuono provocó un penalti y Mbappé lo transformó con frialdad. Ya en la segunda mitad, el francés amplió distancias al aprovechar un pase largo de Thibaut Courtois para definir con clase (52’). Su tercer tanto llegó al 73 con un disparo preciso desde la media luna.
La goleada se completó en los minutos finales. Eduardo Camavinga, tras una asistencia de Rodrygo, marcó de cabeza al 83, y en el tiempo añadido Brahim Díaz (90+3) cerró la cuenta con un disparo cruzado que selló la “manita” merengue.
El equipo de Xabi Alonso, que debutó en la competición con victoria sobre el Olympique de Marsella, se mantiene firme en su grupo con paso perfecto. “El objetivo era ganar con seriedad, y los jugadores respondieron. Ahora toca enfocarnos en el Villarreal el fin de semana”, declaró el técnico en conferencia de prensa.
Mbappé, que ya suma ocho goles en LaLiga y cinco en Champions en lo que va de campaña, fue claro al señalar que su trabajo “es ayudar al equipo a ganar partidos y trofeos”. Su entrenador no escatimó elogios: “Necesitamos que florezca toda su calidad. Puede ser una temporada espectacular para él”.
Con esta exhibición, el Real Madrid no sólo se afianza en Europa, sino que también recupera confianza y envía un mensaje a sus rivales: está listo para pelear por todo.