Por Redacción Contra Réplica

El papa León XIV flexibiliza la gestión financiera del Vaticano

El pontífice emitió un “Motu Proprio” que modifica las normas impuestas en 2022 por su antecesor Francisco, otorgando mayor autonomía a las instituciones vaticanas para manejar sus inversiones.

El papa León XIV anunció una serie de cambios en la normativa financiera del Vaticano, con los cuales suaviza las restricciones impuestas por su predecesor, el papa Francisco, en materia de gestión e inversión de los recursos de la Santa Sede.

A través de un “Motu Proprio”, el documento con el que el Papa introduce modificaciones legales, León XIV abrogó la disposición de 2022 que otorgaba al Instituto para las Obras de Religión (IOR) —conocido comúnmente como el Banco del Vaticano— la exclusividad en la administración de los activos financieros de la Santa Sede.

Esta medida, establecida durante el pontificado de Francisco, había surgido tras diversos escándalos financieros, entre ellos una fallida operación inmobiliaria en Londres, que llevó a reforzar el control centralizado de las finanzas vaticanas.

Con la nueva directriz, el pontífice dispone que las inversiones deberán continuar ajustándose a la política económica y ética del Vaticano, pero introduce una excepción significativa: la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA) —que funge como fondo soberano del Vaticano— podrá recurrir a intermediarios financieros internacionales cuando se considere más eficaz o conveniente.

Aunque el Vaticano no precisó las razones detrás de esta modificación, León XIV afirmó recientemente que la situación económica de la Santa Sede es estable, y desmintió versiones sobre una supuesta crisis financiera.

“Algunos exageran al hablar de las finanzas del Vaticano. No atravesamos la crisis que se nos hizo creer”, señaló el pontífice en una entrevista, destacando además que las reformas de Francisco “han mejorado notablemente” la situación en la última década.

El analista vaticano Ed Condon, editor del medio católico The Pillar, interpretó el cambio como una señal de confianza del papa León XIV en la capacidad de los distintos departamentos del Vaticano para gestionar sus propias carteras de inversión, una práctica que había sido restringida desde 2022.

Con este ajuste, el Vaticano busca mayor flexibilidad financiera sin abandonar los principios de transparencia y prudencia económica promovidos por los últimos pontificados.