El expresidente de Estados Unidos, Joe Biden, de 82 años, completó este lunes su ciclo de radioterapia para tratar un cáncer de próstata diagnosticado en 2023. La última sesión se celebró en Penn Medicine, Pensilvania, donde Biden tocó una campana, un gesto simbólico que marcó el cierre de esta fase de su tratamiento, captado en un video difundido por su hija Ashley Biden en Instagram.
Durante la publicación, Ashley agradeció al equipo médico por la atención brindada a su padre y destacó la resiliencia con la que ha enfrentado la enfermedad. Un vocero del exmandatario señaló a ABC News que aún no se ha definido si será necesario continuar con sesiones adicionales de radioterapia.
El cáncer de próstata de Biden fue detectado de manera fortuita durante un chequeo rutinario, y los médicos confirmaron que se trataba de un tumor localizado y de crecimiento lento. En su momento, se señaló que el pronóstico era positivo y que no había indicios de metástasis, lo que generó alivio en su entorno familiar y en sus seguidores.
Este episodio médico, que combina tratamiento, seguimiento y comunicación pública, subraya la importancia de la detección temprana y del acompañamiento profesional en enfermedades oncológicas, al mismo tiempo que refleja la atención y cuidado que figuras públicas como Biden reciben durante su recuperación.