Dos estudiantes de la Facultad de Derecho, Abogado Ponciano Arriaga Leija, fueron expulsados tras su presunta vinculación a un delito de agresión sexual contra una compañera, al interior de las instalaciones de la licenciatura. Según confirmó este martes, la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), como respuesta a un paro indefinido organizado por estudiantes, que exigen acciones reales contra la violencia sistemática de género que se vive en la institución.
Tras 24 horas de haber iniciado la toma de las instalaciones en distintas facultades de la UASLP, el alumnado denuncia con preocupación, que incluso en un espacio que debería ser seguro para la educación, la tranquilidad de sus alumnas no es una garantía. Y los organismos encargados de su protección, resultan obsoletos.
Ante esta presión trascendió en la noche del lunes, que Germán Federico Pedroza Gaitán había renunciado a su cargo como director de la entidad académica. Sin embargo, la noticia no se confirmó hasta esta mañana, cuando el rector Alejandro Javier Zermeño Guerra aceptó la dimisión, así como destituyó a la titular de la Defensoría de los Derechos Universitarios, Magdalena González Vega y diversos funcionarios de la institución.
Mientras tanto, integrantes del Movimiento apartidista 20/10 por la Memoria, Verdad y Justicia expusieron en un pliego petitorio, seis solicitudes principales de las que hasta ahora, solo se han acatado dos. El resto apela por la destitución de Marco Dorantes, representante de la agrupación estudiantil, Federación Universitaria Potosina (FUP); así como que la rectoría reconozca y atienda los casos de violencia en esta y otras licenciaturas, que han sido perpetuadas por años.
En ese sentido, también las organizaciones políticas -si bien "autónomas"-, resultaron golpeadas por la evidencia latente de un marco proselitista que utiliza a sus votantes, pero sin representarlos frente a estas crisis, según las palabras directas de un miembro de 20/10. Daniela Jonquitud Torres, presidenta de la FUP, por su parte, negó cualquier vinculación con los imputados.
"La democracia representativa que tenemos ha demostrado ser obsoleta, ineficiente y podrida... No es posible que los directores sean seleccionados por el mismo rector que ignora y vulnera los derechos de los demás estudiantes, las elecciones si bien, son democráticas, demuestran tener el mismo proselitismo y demagogia de las elecciones normales", defendió uno de los protestantes.
Después de pasar una noche en vela al resguardo del edificio, los agrupados resaltaron no solamente una falla en las garantías su seguridad, sino un pobre actuar tras los ataques. En el caso de la ex titular de la Defensoría, Magdalena González Martínez -por ejemplo-, ayer reconoció que no había tenido comunicación con la víctima a pesar de que se activó un supuesto protocolo y textualmente dudó de la legitimidad de los reclamos de la comunidad estudiantil ante los medios.
"Se pueden decir muchas cosas, pero no quiere decir que estén diciendo la verdad", dijo. Esto, poco después de recibir el pliego petitorio y detalló que el organismo se limitaría a la difusión de concientización, pues afirmó, no podían tomar aplicar sanciones.
No obstante, la comunidad señala que nunca tuvieron conocimiento de ningún mecanismo de acción ante una situación similar. "Nadie lo sabe. No es posible que haya pasado esta situación y las clases hayan continuado como si nada. Aquí en Tomás Estéves el botón de pánico sigue inactivo desde hace cinco años", refirió una de las escolares.
De igual forma, durante una reunión con el ex director, Pedroza Gaitán, un alumno increpó al funcionario para exigirle su renuncia, pues reclamó que no se notificó de la agresión hasta que esta se destapó por un medio de comunicación externo.
Las movilizaciones continúan y se hacen notar, acaparando las avenidas principales de esta ciudad. Especialmente sobre las avenidas Carranza, Cuauhtémoc, alrededores de la zona universitaria y el Boulevard Río Santiago, donde el estudiantado ha dicho que las molestias de otros usuarios han provocado que se les ataque en la vía pública.
Asimismo distintas facultades se sumaron con la toma de sus instalaciones en Ciencias de la Comunicación, Ciencias Químicas, así como la zona oriente -Psicología, Humanidades y Ciencias de la Información-. Esto es un recordatorio puntual del hartazgo que finalmente eleva su voz en un grito incesante que ha sido callado durante años.
No obstante la comunidad sigue firme en sus posicionamientos hasta que se cumplan las peticiones, para lo que solicitan la donación voluntaria de enseres como alimentos no perecederos, almohadas, cobijas y medicamentos de no prescripción médica; así como de sueros orales y agua, para la permanencia segura del continente.