Por Kenia Hernández

Precarización en el sector público: el desencanto de la medicina como profesión

El líder gremial explicó que muchos profesionales de la salud han optado por abandonar el sector público debido a la falta de estabilidad laboral, la desaparición de prestaciones y la reducción de beneficios como aguinaldos o bases permanentes.

Durante décadas, San Luis Potosí ha sido reconocido por la calidad de sus médicos y por contar con una de las facultades de medicina más prestigiosas de América Latina, la de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP). Sin embargo, detrás de ese prestigio académico y profesional, se esconde una realidad preocupante, la creciente precarización laboral en el sector salud público, que ha provocado un profundo desencanto entre los médicos potosinos.

El doctor Antonio Chalita Manzur, presidente de la Federación de Colegios y Asociaciones de Profesionistas de San Luis Potosí, advirtió que, aunque el estado cumple con la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) —con alrededor de tres médicos por cada mil habitantes—, las condiciones laborales actuales han erosionado el atractivo de trabajar en las instituciones públicas.

"Se perdió el encanto, se empezaron a deteriorar las condiciones laborales. El seguro social ya no incluye una jubilación, los médicos trabajan toda su vida, 30 o 40 años, y al final no hay nada, no hay cómo mantenerse”, señaló Chalita Manzur.

El líder gremial explicó que muchos profesionales de la salud han optado por abandonar el sector público debido a la falta de estabilidad laboral, la desaparición de prestaciones y la reducción de beneficios como aguinaldos o bases permanentes.

“Los contratos ahora se redactan por cuatro o seis meses, y al terminar el convenio, el médico no tiene certeza de su continuidad laboral”, añadió.

Esta situación ha generado un fenómeno visible: la escasez de personal médico en hospitales públicos, como el Hospital Central o el ISSSTE. Chalita aclaró que esto no significa que falten médicos en el estado, sino que ya no resulta atractivo trabajar en condiciones tan precarias.

En contraste, el sector privado enfrenta una saturación de aspirantes. “En hospitales privados hay una sobre demanda. Cualquier médico que quiera ingresar debe demostrar certificaciones y experiencia. En ese ámbito hay oportunidades, pero sólo para quien está muy preparado”, apuntó.

Respecto a las declaraciones del titular de IMSS Bienestar sobre la falta de médicos especialistas, Chalita Manzur consideró que el problema no es la carencia de profesionales capacitados, sino la falta de condiciones adecuadas para que éstos se integren al sector público.

“Gente interesada en especializarse sí hay. Lo que no hay son plazas suficientes ni condiciones laborales dignas que los motiven a trabajar en instituciones públicas”, afirmó.

El panorama se agrava en las zonas rurales y de difícil acceso, donde el personal médico ha disminuido drásticamente. La inseguridad y la falta de insumos básicos han hecho imposible garantizar una atención adecuada.

“Antes los residentes acudían a comunidades alejadas, hoy el panorama de seguridad ya no lo permite. Además, sin medicamentos ni materiales, el médico no puede ejercer su labor”, lamentó Chalita Manzur.

Finalmente, el presidente de la Federación hizo un llamado a las autoridades para revalorar el papel del médico en la sociedad, garantizar condiciones dignas de trabajo y fortalecer la seguridad en el ejercicio profesional.

“Lo que se busca al final es una buena atención al paciente y una profesionalización de la medicina. Pero para lograrlo, primero debe asegurarse el bienestar del médico”, concluyó.