La cifra de víctimas mortales por los terremotos que sacudieron el norte de Venezuela el pasado 24 de junio ascendió a 2,645, de acuerdo con el más reciente balance oficial presentado por las autoridades. Además, se reportan 12,666 personas lesionadas y más de 15 mil habitantes que quedaron sin hogar, en una de las emergencias naturales más graves registradas en el país en las últimas décadas.
El informe también señala que los equipos de emergencia han logrado rescatar con vida a 6,462 personas desde el inicio de las operaciones. En paralelo, continúan las labores de búsqueda y evaluación de daños en las zonas más afectadas, donde 885 edificios sufrieron afectaciones estructurales y al menos 189 colapsaron por completo.
Para atender a la población damnificada, el gobierno venezolano habilitó 59 campamentos temporales y mantiene activos operativos de asistencia humanitaria que, según las cifras oficiales, han beneficiado a más de 86 mil familias. Las autoridades también permanecen en alerta debido a las 890 réplicas registradas desde el sismo principal, lo que ha complicado las tareas de recuperación y representa un riesgo adicional para la población.
Especialistas consideran que este doble terremoto es el más devastador ocurrido en Venezuela en más de un siglo. A ello se suma una evaluación preliminar de la NASA, elaborada mediante imágenes satelitales, que estima que cerca de 58,870 inmuebles podrían presentar daños o haber quedado destruidos en las regiones impactadas.
Mientras avanzan las labores de rescate y reconstrucción, organismos de protección civil mantienen el monitoreo permanente de la actividad sísmica y reiteran el llamado a la población a seguir las indicaciones de seguridad ante la posibilidad de nuevas réplicas.