Un fragmento del show Cabareteando de Franco Escamilla, grabado en Tepic a finales de septiembre, puso a Puerto Vallarta bajo los reflectores después de que la funcionaria Natalia Montaño Ruelas no supiera explicar sus funciones en el Ayuntamiento. Las respuestas de Montaño, como “me la paso bien” o “tomo mucho, como y desayuno”, desataron una ola de críticas en redes sociales y viralizaron el video el 27 de octubre.
Tras la difusión, surgieron teorías sobre un supuesto pago de un partido político a Escamilla para ridiculizar a la servidora pública. El comediante negó categóricamente esas acusaciones, subrayando que su espectáculo incluye interacción espontánea con el público y que “solo quince minutos son cabareteo” dentro de un show de dos horas, sin mala intención detrás de sus comentarios.
Montaño Ruelas ofreció disculpas públicas, reconociendo que su forma de responder fue inapropiada y afirmando que trabajará en su capacitación para evitar situaciones similares. Mientras tanto, el alcalde Luis Ernesto Munguía destacó que los funcionarios deben mantener respeto por su investidura, aunque no anunció medidas disciplinarias.
El incidente ha generado un debate más amplio sobre la responsabilidad de los servidores públicos y los límites del humor en la era digital. Lo que comenzó como un momento de comedia se transformó en un caso que cuestiona tanto la actuación de los funcionarios como el alcance de la sátira en redes sociales.