El actor francoturco Tchéky Karyo, reconocido por su participación en más de 80 películas, falleció este 31 de octubre a los 72 años a causa de cáncer, según informó su familia en un comunicado. Su esposa, Valérie Keruzoré, y sus hijos anunciaron con pesar su fallecimiento, ocurrido en Francia.
Nacido en Estambul en 1953, Karyo se consolidó como uno de los rostros más intensos del cine francés a finales de los años ochenta. Alcanzó fama internacional gracias a su papel en El Oso (1988), de Jean-Jacques Annaud, donde interpretó a un cazador marcado por la culpa, y posteriormente en Nikita (1990), de Luc Besson, donde consolidó su imagen de actor enigmático y versátil.
Políglota —hablaba francés, inglés, español y árabe—, Karyo construyó una carrera ecléctica que lo llevó del cine de autor al cine comercial. Participó en producciones como Amélie (2001) de Jean-Pierre Jeunet, 1492: La conquista del paraíso (1992) de Ridley Scott y la brasileña Terra Estrangeira (1995), de Walter Salles.
Su estilo sobrio y magnético lo convirtió en un actor de culto dentro del panorama europeo, admirado tanto por su fuerza interpretativa como por su discreción fuera de los reflectores. Su legado, atravesado por sensibilidad y rigor artístico, deja una huella profunda en la cinematografía francesa.