El espíritu del Xantolo volvió a llenar de vida las calles de la Huasteca potosina. Este año, la celebración no solo honró a los difuntos, también reanimó la economía regional tras las recientes inundaciones, gracias al puente vacacional de cinco días impulsado por el gobernador Ricardo Gallardo Cardona, del 29 de octubre al 2 de noviembre. La decisión permitió que miles de familias disfrutaran las festividades mientras se fortalecía el comercio y el turismo local.
Municipios como Tamazunchale, Xilitla, Axtla de Terrazas, Tamasopo y Ciudad Valles se convirtieron en epicentros de color y tradición. Plazas públicas repletas, desfiles, altares y danzas atrajeron a más de 386 mil visitantes, generando una derrama económica superior a 443 millones de pesos y una ocupación hotelera cercana al 100 por ciento. Los más beneficiados fueron los pequeños comercios: cocinas tradicionales, artesanos, restauranteros y prestadores de servicios turísticos.
De las más de 4 mil habitaciones disponibles en los 20 municipios huastecos, casi todas fueron ocupadas por turistas provenientes de otras regiones del país e incluso del extranjero. El flujo constante de visitantes reavivó la confianza de los empresarios locales, quienes destacaron que el turismo cultural se consolida como una de las principales fuentes de ingreso de la zona.
Con esta estrategia, el gobierno estatal no solo apostó por el descanso y la celebración, sino por el rescate económico y cultural de una región que ha demostrado que sus tradiciones también pueden ser motor de desarrollo. El Xantolo, una vez más, reafirmó su poder para unir identidad, fe y prosperidad.