A días de que inicie el Buen Fin 2025, la emoción por las “grandes ofertas” convive con un riesgo silencioso: terminar con deudas que pudieron evitarse. El Dr. José Miguel del Río Contreras, coordinador de la Licenciatura en Mercadotecnia Estratégica de la UASLP, subraya que la única forma de distinguir un descuento auténtico es revisar el precio histórico de los productos deseados, un ejercicio sencillo que puede evitar compras impulsivas y promociones engañosas.
El académico explicó que basta con comparar en línea precios recientes de artículos similares para saber si la rebaja es real, además de consultar la información publicada por la Profeco sobre prácticas irregulares de tiendas y marcas. Del Río recomendó apoyarse en herramientas digitales como la aplicación Precio Justo, que permite visualizar variaciones de costo y estimar cuándo una oferta realmente conviene.
Más allá de los porcentajes llamativos, señaló que lo importante es traducir las promociones a números claros: cuánto se pagará al final y qué beneficios extra ofrece cada método de pago. Advirtió que bonificaciones bancarias o recompensas de tiendas departamentales suelen representar el ahorro verdadero, incluso por encima de los descuentos anunciados.
El especialista insistió en que un buen manejo de las tarjetas de crédito es crucial para evitar desbalances financieros, especialmente durante temporadas de consumo masivo como el Buen Fin. Recordó que las apps bancarias incluyen simuladores de pago que ayudan a planear, calcular y decidir mejor. “El ahorro no siempre está en la etiqueta”, dijo, sino en la capacidad de comparar, analizar y comprar con cabeza fría.