La presidenta Claudia Sheinbaum respondió de manera directa a las críticas del diputado priista Rubén Moreira, quien acusó a su gobierno de intentar “estatizar” el agua a través de la nueva Ley General de Aguas y de poner en riesgo a los productores agrícolas. La mandataria desestimó estas declaraciones y las calificó como “ridículas”, al asegurar que el legislador conoce perfectamente el contenido y propósito real de la iniciativa.
Durante su postura, Sheinbaum subrayó que cualquier imprecisión en el dictamen puede revisarse y corregirse, pero llamó a Moreira a definir públicamente si está del lado del uso justo del recurso o si respalda el acaparamiento por parte de unos cuantos. Enfatizó que el debate debe centrarse en garantizar el derecho humano al agua y en ordenar su distribución para el desarrollo del país.
La presidenta recordó que su administración impulsa una estrategia nacional para fortalecer la infraestructura hidráulica, con proyectos clave como “Agua para Colima”, destinado a mejorar el suministro en esa entidad. Estas obras, dijo, forman parte de un esfuerzo más amplio para asegurar que el agua llegue a todas las regiones del país de manera equitativa.
Frente a las críticas de que la Ley podría perjudicar al sector agrícola, Sheinbaum fue enfática: el gobierno no tiene intención de afectar a los productores. Por el contrario, aseguró que se trabaja en ampliar los distritos de riego y en garantizar que quienes dependen del agua para producir alimentos cuenten con acceso suficiente y ordenado.
Asimismo, mencionó que algunas inversiones industriales que requieren grandes volúmenes de agua podrían trasladarse a zonas del sureste, como Veracruz o Campeche, donde existen mejores condiciones hídricas, con el fin de equilibrar la demanda sin comprometer a otras regiones.
Sheinbaum reiteró que su administración actúa en defensa del interés nacional y del derecho humano al agua, e hizo un llamado a discutir la iniciativa con seriedad, sin discursos que desinformen a la ciudadanía.