La falta de avances en el prometido Plan Maestro de Ciclovías en San Luis Potosí podría derivar en observaciones por parte del Instituto de Fiscalización Superior del Estado (IFSE), ante la ausencia de acciones que respalden el proyecto anunciado por el ayuntamiento capitalino.
Aunque la administración municipal aseguró que en 2024 comenzarían los trabajos para rehabilitar 50 kilómetros de carriles exclusivos, a la fecha no existe evidencia de presupuesto asignado ni de responsables para su implementación. Colectivos de movilidad han denunciado que, a un año de haberse dado a conocer la iniciativa —bajo el nombre de Plan Maestro Red de Movilidad Ciclista—, el proyecto permanece solo en el papel.
Ante este panorama, el IFSE confirmó que podría intervenir. La Auditoría Especial de Desempeño, encargada de evaluar el cumplimiento de los indicadores incluidos en los planes de desarrollo municipales, señaló que el proyecto sería sujeto de revisión siempre que esté contemplado en la planeación oficial.
“Sí entra, ahí nada más valdría la pena evaluar. Porque entra tanto en tema financiero como en tema de desempeño. Si ya está dentro de sus indicadores de planeación esta ciclovía, ahí sí se puede verificar por desempeño”, explicó María de los Ángeles, secretaria técnica del organismo.
La funcionaria añadió que, si el ayuntamiento asignó presupuesto para 2025 y lo etiquetó como parte de la infraestructura desarrollada por el Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN), el proyecto también podría ser revisado por la Auditoría Especial de Fiscalización, lo que abriría la puerta a sanciones en caso de irregularidades.
El IMPLAN presentó la propuesta a colectivos ciclistas el 12 de noviembre de 2023, comprometiéndose a entregar anualmente hasta 59 kilómetros de ciclovías conectadas con las redes primaria, secundaria y del Centro Histórico. Según ese planteamiento, para 2027 la capital potosina contaría con 131.56 kilómetros de infraestructura ciclista. Sin embargo, al cierre de noviembre de 2024, no existe ningún avance visible hacia esa meta.
La total falta de acciones y de claridad en la ejecución del plan -justificada bajo la reforma prolongada de un Reglamento de Tránsito caduco, señalada por el propio alcalde Enrique Galindo Ceballos- mantiene la presión sobre el ayuntamiento, mientras el IFSE evalúa la posibilidad de intervenir ante lo que colectivos consideran un incumplimiento evidente.