La diseñadora y música escocesa Pam Hogg, una de las figuras más emblemáticas del movimiento punk rock en la moda británica, falleció esta semana, según informó su familia a través de redes sociales. La artista, conocida por su estilo irreverente y por vestir a celebridades como Rihanna, Beyoncé, Lady Gaga y Kate Moss, deja un legado creativo que marcó a generaciones.
En un mensaje público, sus allegados destacaron que “el espíritu creativo de Pamela y su obra han conmovido a muchas personas, dejando un legado que seguirá inspirando a vivir más allá de las convenciones”. La familia no reveló la causa del deceso, pero agradeció al personal médico que la atendió en un centro de cuidados al este de Londres, donde pasó sus últimos días rodeada de amigos y familiares.
Pam Hogg mantuvo siempre un halo de misterio en torno a su edad —estimada en 66 años por el diario The Guardian— y fue considerada una de las creadoras más libres y visionarias de la moda británica. Nacida en Paisley, Escocia, estudió en la Escuela de Bellas Artes de Glasgow y posteriormente en el Royal College of Art de Londres, donde comenzó a desarrollar el estilo audaz que la haría famosa.
Debutó en 1981 con una colección que rompió esquemas por su estética futurista y provocadora, convirtiéndose en una figura habitual de la Semana de la Moda de Londres. Su sello personal combinaba materiales brillantes, siluetas ajustadas y una actitud desafiante que desafiaba los estándares tradicionales de la moda.
Además de su faceta como diseñadora, Hogg fue una apasionada de la música. Participó en varias bandas, entre ellas Rubish, que llegó a compartir escenario con The Pogues a finales de los años 70.
Artistas como Rose McGowan, Patricia Arquette y la diseñadora Roksanda Ilinčić le rindieron homenaje, destacando su “energía única” y su capacidad para “romper límites con autenticidad y valentía”. Pam Hogg deja tras de sí una obra que fusionó arte, música y moda con una visión indomable.