El grupo Prada completó oficialmente la compra de la icónica casa de moda Versace, tras recibir las autorizaciones regulatorias correspondientes. La operación, valorada en 1.375 millones de dólares, fue anunciada por ambas compañías mediante comunicados en los que confirmaron el cierre del acuerdo que marca un nuevo capítulo para la industria del lujo “hecho en Italia”.
“Prada anuncia hoy la finalización de la adquisición de Versace de Capri Holdings, tras haber obtenido todas las autorizaciones normativas requeridas”, detalló el grupo en una breve declaración. La transacción había sido dada a conocer en abril, cuando Prada estimó el precio de adquisición en 1.250 millones de euros (equivalentes a unos 1.451 millones de dólares).
John D. Idol, presidente y director ejecutivo de Capri Holdings, señaló que los fondos obtenidos de la venta se destinarán principalmente al pago de la deuda de la compañía matriz de Michael Kors y Jimmy Choo. “Seguimos enfocados en ejecutar nuestras estrategias para maximizar el potencial de nuestras marcas icónicas”, afirmó. Asimismo, destacó la labor del equipo de Versace y reconoció el liderazgo de Donatella Versace, Dario Vitale y Emmanuel Gintzburger, quienes contribuyeron a mantener el prestigio de la firma durante los últimos años.
Por su parte, Lorenzo Bertelli, hijo de Miuccia Prada y heredero del conglomerado, confirmó que asumirá el cargo de presidente ejecutivo de Versace tras la conclusión de la operación. El directivo subrayó que la prioridad inmediata del grupo es consolidar la integración de la marca dentro de la estructura de Prada y descartó, por el momento, cualquier intención de adquirir otra firma, como Armani.
La Comisión Europea aprobó la transacción en septiembre al determinar que no implica riesgos para la competencia. Con esta adquisición, Prada refuerza su ambición de liderar el sector del lujo italiano y competir con los grandes conglomerados internacionales que dominan la moda global.