El Congreso de Chile aprobó una nueva ley que prohíbe el uso de teléfonos celulares en los colegios públicos y privados del país, con el objetivo de fortalecer la convivencia escolar y elevar el rendimiento académico de los estudiantes. La iniciativa, respaldada por el gobierno del presidente Gabriel Boric, fue aprobada por amplia mayoría en la Cámara de Diputados y entrará en vigor en marzo de 2026.
De acuerdo con el texto aprobado, la restricción aplicará a todos los niveles de educación básica y media, permitiendo excepciones únicamente en casos de emergencia, condiciones médicas especiales o necesidades educativas específicas. Los centros escolares deberán elaborar reglamentos internos para definir la manera en que se implementará la medida dentro de cada institución.
El ministro de Educación, Nicolás Cataldo, calificó el uso excesivo del celular en las aulas como “una de las principales pandemias que afectan a niños, niñas y adolescentes”, subrayando que la iniciativa pretende recuperar la atención y la participación activa del alumnado. Por su parte, el diputado Diego Schalper, uno de los autores del proyecto, explicó que el uso de dispositivos móviles en menores se asocia a problemas de adicción y distracción, lo que interfiere en el proceso de aprendizaje.
Desde la oposición, la diputada Marcia Raphael destacó que la norma “no está en contra de la tecnología”, sino que busca promover la concentración, la convivencia y la salud emocional de los estudiantes, garantizando un ambiente escolar más equilibrado.
Chile se convierte así en el segundo país de América Latina, después de Brasil, en adoptar una prohibición nacional del uso de teléfonos celulares en los colegios. Según la Subsecretaría de Telecomunicaciones, el país registraba a mediados de 2025 más de 24 millones de líneas móviles activas, cifra superior a su población total.
Con esta legislación, el gobierno chileno apuesta por reducir la dependencia digital entre los jóvenes y fortalecer el aprendizaje presencial como eje del desarrollo educativo.