El canciller peruano, Hugo de Zela, instó a los países miembros de la OEA a revisar y reforzar los procedimientos del asilo diplomático, alertando que su “evolución negativa” podría convertirlo en un mecanismo para eludir la justicia. La propuesta se presentó durante su intervención ante el Consejo Permanente, en medio de la polémica generada por el asilo que México otorgó a la ex primera ministra Betssy Chávez.
Chávez, condenada a más de 11 años por su participación en el intento de golpe de Estado de 2022, permanece desde noviembre en la residencia de la Embajada de México en Lima, situación que derivó en la ruptura de relaciones diplomáticas entre ambos países. Aunque De Zela enfatizó que su llamado no se refiere al caso específico, reconoció que evidencia tendencias preocupantes en la aplicación del derecho de asilo, consagrado en la Convención de Caracas de 1954.
El titular de Relaciones Exteriores señaló que toda petición de asilo debe analizarse de manera objetiva y oportuna, considerando la información proporcionada por el Estado territorial y fuentes confiables, con el fin de garantizar que solo quienes realmente sufran persecución política puedan acogerse a este derecho. Además, insistió en la importancia de mantener las garantías del debido proceso y el principio de no impunidad dentro de los Estados democráticos.
Perú evalúa elevar consultas al Comité Jurídico Interamericano y llamó a los miembros de la OEA a debatir y fortalecer los tratados sobre asilo, promoviendo un enfoque multilateral que evite el uso político o irregular de este mecanismo histórico. La intención, explicó De Zela, es equilibrar la protección de derechos individuales con la justicia y la transparencia en la región.