La discusión sobre un nuevo paquete de restricciones volvió a encenderse tras las declaraciones de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, quien adelantó que la lista de países sujetos a prohibiciones de viaje podría superar la treintena. Aunque evitó confirmar nombres o cifras exactas, aseguró que el presidente Donald Trump revisa uno por uno qué gobiernos ofrecen información confiable sobre sus ciudadanos y cuáles representan riesgos para la seguridad nacional.
La administración mantiene desde junio una proclamación que restringe el ingreso de personas originarias de 12 países y limita el acceso de ciudadanos de otros siete. Las disposiciones alcanzan tanto a viajeros temporales como a estudiantes, turistas y quienes buscan instalarse en Estados Unidos. Noem justificó una posible ampliación señalando que varios países carecen de estructuras gubernamentales capaces de emitir datos verificables, lo que, según dijo, vuelve más difícil detectar amenazas.
En los últimos días, medios estadounidenses han reportado que el veto podría expandirse incluso a 36 naciones adicionales, luego del ataque armado contra dos integrantes de la Guardia Nacional en Washington. El principal sospechoso es un ciudadano afgano que ingresó en 2021 mediante un programa de reasentamiento que, de acuerdo con la actual administración, operaba con controles insuficientes.
El episodio reforzó el discurso de Trump, quien prometió bloquear de manera permanente la migración procedente de países que describió como del tercer mundo. Desde su llegada al poder en enero, su gobierno ha intensificado la aplicación de leyes migratorias, desplegado agentes federales en ciudades gobernadas por demócratas y endurecido el trato hacia solicitantes de asilo en la frontera sur, consolidando un giro más agresivo en la política migratoria estadounidense.