La estructura diseñada para aislar los residuos radiactivos del reactor 4 de la central nuclear de Chernóbil perdió su capacidad de confinamiento luego de un ataque con drones ocurrido en febrero de 2025. La advertencia fue emitida por el Organismo Internacional de Energía Atómica tras una inspección técnica en la zona, ubicada al norte de Ucrania, en un contexto marcado por el conflicto armado que persiste en la región.
De acuerdo con el diagnóstico preliminar, el llamado Nuevo Confinamiento Seguro no presenta daños críticos en sus soportes ni fallas en los sistemas básicos de vigilancia, pero el incendio provocado por el impacto dañó el revestimiento exterior de acero. Este deterioro impide que la estructura cumpla con su objetivo central, que es impedir la liberación de material radiactivo al ambiente durante décadas.
Las mediciones realizadas hasta ahora no muestran incrementos en los niveles de radiación ni fugas activas, lo que reduce el riesgo inmediato para la población. Sin embargo, el organismo internacional autorizó únicamente reparaciones de carácter provisional y subrayó que la situación exige una intervención mayor, con acciones urgentes para controlar la humedad, reforzar la protección contra la corrosión y modernizar los sistemas automáticos de monitoreo.
El confinamiento fue construido entre 2010 y 2019 con financiamiento y asistencia internacional para asegurar los restos del reactor destruido en 1986. Con su integridad comprometida, el peligro no es inmediato, pero sí latente, sobre todo ante posibles nuevos ataques. Por ello, el organismo nuclear anunció que mantendrá presencia permanente en el sitio y trabajará con las autoridades para restablecer plenamente la seguridad en una de las zonas más sensibles del planeta.