El expresidente de Ecuador, Lenín Moreno (2017-2021), fue llamado a juicio por su presunta participación en un caso de cohecho relacionado con la construcción de la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, la más grande del país, informó la Fiscalía General del Estado.
De acuerdo con la investigación, Moreno y varios miembros de su familia habrían recibido beneficios económicos ilícitos provenientes de la empresa china Sinohydro, encargada de la obra. Según la Fiscalía, entre 2009 y 2018 se habrían pagado sobornos por 76 millones de dólares, equivalentes al 4 % del valor total del proyecto, a cambio de favores en la adjudicación y ejecución del contrato.
El magistrado de la Corte Nacional de Justicia determinó que el exmandatario será procesado en ausencia, conforme a la legislación ecuatoriana, junto con tres ciudadanos chinos —incluido un exembajador en Quito— y dos exrepresentantes de la constructora. Además, la esposa, una hija y dos hermanos del expresidente serán enjuiciados como cómplices del presunto esquema de corrupción.
Moreno, quien actualmente se desempeña como comisionado de la Organización de Estados Americanos (OEA) para Asuntos de Discapacidad en Paraguay, rechazó las acusaciones y afirmó que se trata de una persecución política impulsada por el expresidente Rafael Correa, de quien se distanció tras asumir la presidencia en 2017.
“He entregado todas las pruebas necesarias y no se ha podido demostrar que haya recibido un solo centavo”, expresó Moreno a través de su cuenta en la red social X. También aseguró que las imputaciones contra su esposa e hija “carecen de sustento” y recordó que la obra fue contratada durante el mandato de Correa, quien fue condenado en ausencia a ocho años de prisión por otro caso de corrupción.
El juicio contra Moreno marca un nuevo episodio en la lucha contra la corrupción en Ecuador y reaviva el debate sobre la relación entre el poder político y los contratos con empresas extranjeras.