El choque entre las grandes corporaciones del entretenimiento y los titanes tecnológicos sumó un nuevo capítulo. Disney acusó a Google de utilizar imágenes protegidas por derechos de autor para entrenar y operar sus herramientas de inteligencia artificial, generando versiones derivadas que, según la firma, vulneran su propiedad intelectual y confunden a los usuarios.
De acuerdo con la denuncia enviada a ejecutivos de la empresa tecnológica, los modelos de IA de Google replican rasgos, estilos y composiciones reconocibles de algunas de las franquicias más emblemáticas de Disney. En varios casos, señalan, incluso aparecen personajes similares a los de películas como Frozen, Star Wars o Toy Story, acompañados del logotipo de los servicios de Google, lo que podría interpretarse como un uso avalado por la compañía.
Disney exigió frenar de inmediato cualquier reproducción no autorizada y pidió que la tecnológica implemente barreras técnicas que impidan que sus sistemas sigan generando resultados basados en material protegido. La empresa ya ha impulsado acciones parecidas contra otras plataformas de IA, en un intento de delimitar qué puede y qué no puede utilizarse en el proceso de entrenamiento de modelos generativos.
La controversia surge justo cuando Disney consolida alianzas estratégicas en este mismo terreno, como su reciente acuerdo millonario con desarrolladores de IA para permitir el uso oficial de sus personajes en herramientas avanzadas de creación digital. El caso subraya el dilema que enfrenta la industria: aprovechar el avance tecnológico sin dejar desprotegido el corazón creativo que da vida a sus historias.