La Copa del Mundo 2026 todavía no comienza y ya dejó una marca histórica. La FIFA informó que recibió alrededor de 150 millones de solicitudes de entradas durante los primeros 15 días del proceso de venta, una cifra que evidencia la magnitud del interés internacional por el torneo que se disputará por primera vez en tres países.
De acuerdo con la organización, el volumen de peticiones supera por mucho el número total de boletos que estarán disponibles para toda la competencia, lo que anticipa un proceso altamente competido para los aficionados. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, destacó que el promedio de solicitudes diarias ronda los 10 millones, un ritmo nunca antes visto en la historia de los mundiales.
La demanda proviene principalmente de países con fuerte tradición futbolera y también de las naciones sede, lo que refuerza el carácter global del evento. Al mismo tiempo, el anuncio ocurre en medio de discusiones sobre los precios de las entradas y el acceso real para los aficionados comunes, un tema que ha comenzado a generar debate entre seguidores y especialistas del deporte.
Más allá de los números, el dato confirma que el Mundial 2026 será un fenómeno social y cultural de escala inédita. Con estadios, ciudades y sistemas de transporte en preparación, la presión no solo está en la cancha: el reto será garantizar que la fiesta del fútbol más grande del planeta sea también accesible y segura para millones de personas que ya quieren estar ahí.