Uno de los pasajeros del Tren Interoceánico describió los minutos de angustia vividos durante el descarrilamiento ocurrido el domingo 28 de diciembre en el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, un accidente que dejó 13 personas fallecidas y más de 90 heridas. El testigo aseguró que el tren “venía muy rápido” antes de que la locomotora principal se saliera de las vías, provocando que varios vagones se volcaran.
“Todo fue muy repentino. Se sintió un golpe fuerte y empezamos a girar. La gente gritaba, algunos quedaron atrapados y otros intentaban ayudar”, relató el pasajero, quien sobrevivió al siniestro junto con decenas de personas que viajaban a bordo del convoy. Dijo que tras el impacto, los viajeros rompieron ventanas para salir, mientras otros auxiliaban a los heridos hasta la llegada de los equipos de rescate.
De acuerdo con las autoridades, el accidente movilizó a personal de Protección Civil, Guardia Nacional, Marina y cuerpos médicos, quienes implementaron un operativo de emergencia para evacuar a las víctimas. Los lesionados fueron trasladados a hospitales del IMSS y del programa IMSS-Bienestar en Matías Romero, Juchitán, Ixtepec, Tehuantepec y Salina Cruz, donde permanecen bajo observación médica.
La Secretaría de Marina, encargada de la operación del Tren Interoceánico, confirmó que en el convoy viajaban alrededor de 250 personas. Las investigaciones preliminares apuntan a que el descarrilamiento se produjo en la Línea Z del Corredor Interoceánico, aunque las causas exactas aún están bajo análisis.
Autoridades federales informaron que se reforzarán las medidas de seguridad en toda la red ferroviaria del Istmo de Tehuantepec, considerado un proyecto clave para el desarrollo del sureste mexicano. Asimismo, se comprometieron a mantener informada a la población sobre los avances de la investigación y el estado de salud de los pasajeros heridos.