El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores enfrentarán procesos judiciales en Estados Unidos bajo cargos de narcotráfico y terrorismo, informó la fiscal general estadounidense, Pam Bondi, en un comunicado oficial difundido este viernes.
De acuerdo con la funcionaria, ambos fueron capturados durante una operación militar encabezada por fuerzas estadounidenses y posteriormente trasladados fuera del territorio venezolano. Aunque no se han revelado detalles del operativo, el anuncio generó una fuerte repercusión política y diplomática a nivel internacional.
Bondi aseguró que los detenidos “pronto enfrentarán todo el rigor de la justicia estadounidense en suelo estadounidense”, y añadió que el caso será procesado bajo los estatutos federales más severos relacionados con delitos transnacionales.
El presidente Donald Trump confirmó también la captura y la extracción de Maduro y Flores, calificando el hecho como “un paso decisivo hacia la liberación del pueblo venezolano”. Según el mandatario, la acción militar fue ejecutada con éxito y sin bajas, en el marco de la política de seguridad regional impulsada por su gobierno.
Las acusaciones contra Maduro y su esposa incluyen presuntos vínculos con redes internacionales de narcotráfico, así como con organizaciones señaladas por terrorismo. De acuerdo con autoridades estadounidenses, las investigaciones apuntan a una supuesta estructura criminal utilizada para financiar actividades ilícitas desde territorio venezolano.
El anuncio ha provocado reacciones divididas en el ámbito internacional: mientras algunos gobiernos expresaron respaldo a las acciones de Estados Unidos, otros han manifestado preocupación por la violación de la soberanía venezolana y la escalada de tensiones en América Latina.
Se espera que en los próximos días el Departamento de Justicia de Estados Unidos dé a conocer los detalles del proceso judicial, así como las cortes federales competentes que llevarán el caso.