Elegante, distintiva y creada para el hombre concebido como un propio universo.
Así fue la colección El retrato del hombre que presentó Dolce&Gabbana ayer en el Milan Fashion Week Menswear Otoño/Invierno 2026-2027 en la ciudad italiana.
Realizado en el espacio Viale Piave de la casa italiana, las prendas mostraron solapas extremadamente grandes, pantalones anchos y batas de piel sintéticas.
También se observan impresionantes abrigos de borrego, chaquetas de terciopelo y de húsar modernizadas.
El tweed Donegal moteado es imprescindible para la colección.
La luz modela las siluetas con una sensibilidad renacentista, evocando la profundidad emocional del claroscuro italiano, mientras que los detalles simbólicos revelan fragmentos de historias personales convertidas en estilo.
La sastrería asume un rol esencial, no como un código rígido, sino como una poderosa herramienta de expresión. Los hombros definen el carácter; las construcciones revelan intención; los tejidos y las texturas hablan de memoria y presencia. Terciopelos profundos, lanas compactas, sedas mates y brocados contemporáneos dialogan entre sí, reflejando distintas formas de habitar el mundo”, se expresa en un comunicado.
El desfile se desplegó como una secuencia de microuniversos, cada uno representando un Retrato del hombre distinto: “el pensador introspectivo, el visionario creativo, el sensualista mediterráneo, el racional estructurado, el romántico inquieto. No se trata de estereotipos, sino de energías humanas interpretadas con autenticidad”, se añade.