Por Redacción Contra Réplica

Inflación en México arranca 2026 al alza y se coloca en 3.77% anual

El repunte estuvo impulsado por aumentos en mercancías, servicios y ajustes fiscales, aunque se mantiene dentro del objetivo de Banxico

La inflación en México inició 2026 con un repunte moderado, de acuerdo con los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). En la primera quincena de enero, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un aumento de 0.31 por ciento quincenal, lo que llevó la inflación anual a 3.77 por ciento, por encima del 3.66 por ciento observado al cierre de 2025, aunque todavía dentro del rango objetivo del Banco de México (Banxico).

El resultado fue menor a lo esperado por el mercado, ya que el consenso de analistas consultados por Reuters anticipaba una inflación anual de 3.86 por ciento para el inicio del año. Entre los factores que influyeron en el incremento de precios destacan el ajuste al salario mínimo y la actualización del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a productos como refrescos y tabaco.

Desde julio de 2025, la inflación se ha mantenido dentro del rango establecido por Banxico; sin embargo, especialistas advierten que persisten riesgos inflacionarios que podrían generar presiones adicionales en los próximos meses. De acuerdo con la Encuesta Citi de Expectativas, la inflación podría cerrar 2026 en 4 por ciento, mientras que el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) estima un nivel de 3.95 por ciento al final del año.

En este escenario, el mercado prevé que el banco central mantenga sin cambios la tasa de interés de referencia en su próxima reunión de política monetaria, programada para febrero, en espera de una mayor claridad sobre la trayectoria de los precios.

El informe del Inegi muestra que el principal impulso inflacionario provino del componente subyacente, que se ubicó en 4.47 por ciento anual. Dentro de este rubro, las mercancías, incluidos alimentos y tabaco, registraron un incremento de 4.51 por ciento, mientras que los servicios aumentaron 4.44 por ciento. Por su parte, la inflación no subyacente se situó en 1.43 por ciento, impulsada por alzas en productos agropecuarios y energéticos.

Entre los productos con mayores aumentos de precio destacaron el limón, los cigarrillos, los refrescos envasados y el jitomate, así como servicios como electricidad, restaurantes y vivienda propia. En contraste, algunos bienes y servicios mostraron disminuciones, como el transporte aéreo, los paquetes turísticos, el huevo y el gas doméstico LP, lo que aportó un ligero alivio al gasto de los hogares.