Por Redacción Contra Réplica

El 28 de enero que convirtió a Lamberto Quintero en leyenda del corrido

La trágica muerte del sinaloense en 1976 dio origen a una canción que aún marca la memoria popular mexicana.

Cada 28 de enero, en el norte de México, el nombre de Lamberto Quintero resuena como símbolo de una historia que trascendió la violencia para convertirse en mito musical. Su asesinato en Sinaloa no solo rememoró un episodio sangriento, sino que transformó a un hombre real en protagonista de un corrido que sigue vigente décadas después.

Quintero, originario de la sierra de Badiraguato y vinculado familiarmente con figuras del narcotráfico, fue emboscado en 1976 en El Salado, Culiacán, tras un conflicto que involucró a la familia Lafarga. El enfrentamiento dejó muertos de ambos bandos y dejó una marca indeleble en la memoria de la región, consolidando su nombre en la historia local.

La tragedia se inmortalizó en un corrido que narra aquel fatídico día y que, con los años, se ha convertido en uno de los temas más populares del género regional mexicano. Interpretaciones de distintas generaciones han llevado la historia de Lamberto más allá de Sinaloa, convirtiendo su relato en un símbolo de la relación entre música, violencia y memoria colectiva.

Hoy, casi cinco décadas después, el 28 de enero sigue siendo recordado: en redes, reuniones y festejos populares, el corrido vuelve a sonar, preservando no solo la historia de un hombre, sino también la narrativa cultural que conecta la realidad con el folklore mexicano.