El proceso judicial por la muerte de la fotoperiodista Berenice Giles en el festival Axe Ceremonia sigue en pausa. La audiencia inicial prevista contra empresas organizadoras y personas físicas involucradas no ha podido realizarse debido a la existencia de amparos pendientes de resolución, lo que ha impedido que el caso avance a la etapa clave de imputación formal.
A las puertas de los Juzgados Federales de Amparo, la defensa de la familia explicó que uno de los recursos legales será impugnado tras haber sido sobreseído, con el objetivo de mantener abierta la vía judicial hasta que las empresas señaladas comparezcan ante un juez de control. La estrategia, dijeron, busca evitar que el proceso se diluya antes de que se determine la responsabilidad de los involucrados.
El abogado penalista a cargo del caso sostuvo que solo con la celebración de la audiencia inicial habrá certeza jurídica de que compañías como Ocesa y grupo Lobo fueron efectivamente presentadas ante la autoridad judicial por la Fiscalía capitalina. Subrayó que la intención es que estas empresas enfrenten el proceso junto con el resto de los imputados incluidos en la carpeta de investigación.
La defensa también rechazó versiones que niegan la participación de las empresas en el expediente. Recordó que el acceso al contenido de la investigación es un derecho exclusivo de las partes imputadas y no de testigos, lo que —afirmó— confirma su calidad jurídica dentro del caso. Mientras tanto, un nuevo amparo promovido por una de las compañías mantiene suspendida la audiencia, prolongando un litigio que para la familia de la víctima sigue siendo una carrera cuesta arriba en busca de justicia.