Por Redacción Contra Réplica

Tiroteo en escuela de Columbia Británica deja nueve muertos

El ataque ocurrió en Tumbler Ridge, un poblado de 2,300 habitantes; la presunta agresora fue hallada sin vida y 27 personas resultaron heridas.

 

La rutina escolar de un pequeño pueblo al pie de las Montañas Rocosas se transformó en escenario de una de las peores tragedias recientes en Canadá. Nueve personas murieron y otras 27 resultaron heridas tras un tiroteo registrado la tarde del martes en una escuela secundaria de Tumbler Ridge, en la provincia de Columbia Británica. Dos de los lesionados permanecen en estado grave, según confirmó la Real Policía Montada.

Seis víctimas fueron encontradas dentro del plantel. Una séptima falleció mientras era trasladada al hospital, y otras dos fueron localizadas sin vida en una vivienda del mismo poblado que, de acuerdo con las autoridades, estaría vinculada con el incidente. La principal sospechosa, descrita como una mujer de cabello castaño que vestía un vestido, fue hallada muerta con un disparo aparentemente autoinfligido.

El impacto sacudió a esta comunidad de apenas 2,300 habitantes, conocida por su cercanía con parques geológicos y actividades al aire libre. Tras la balacera, se ordenó el confinamiento de la población, medida que se levantó horas después al descartarse la presencia de otros agresores. Estudiantes relataron escenas de miedo y encierro: durante más de dos horas bloquearon puertas con mesas hasta que fueron escoltados por la policía. Padres y madres, aún en shock, reconocieron que jamás imaginaron que una tragedia de esta magnitud pudiera tocar su entorno inmediato.

El primer ministro canadiense, Mark Carney, se declaró “destrozado” y canceló su participación en la Conferencia de Seguridad de Múnich. A nivel provincial, el gobernador David Eby calificó los hechos como “inimaginables”, mientras que autoridades de seguridad los describieron como una de las masacres más graves en la historia del país. El caso reabre el debate nacional sobre violencia y prevención, apenas meses después de otro ataque múltiple en Vancouver que dejó once muertos, y coloca nuevamente a Columbia Británica en el centro de una dolorosa conversación sobre seguridad pública.