La presidenta nacional de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (CANACINTRA), María Eduardo Medina, señaló que la discusión sobre la reducción de la jornada laboral y la posibilidad de establecer dos días de descanso obligatorio representa un tema pendiente que debe analizarse con responsabilidad, especialmente por el impacto que tendría en las pequeñas y medianas empresas.
Recordó que en los últimos años se han impulsado reformas laborales como vacaciones dignas, incrementos al salario mínimo y la propuesta de reducir la jornada a 40 horas semanales. Sin embargo, manifestó que no comparten la idea de establecer dos días de descanso generalizados, ya que muchas empresas no cuentan con la capacidad operativa ni financiera para absorber más horas extras o reorganizar turnos sin afectar sus costos.
Advirtió que una medida de ese tipo podría generar un incremento de hasta 20 por ciento en costos para la industria de transformación, uno de los sectores más importantes de la economía nacional. No obstante, consideró que aún es prematuro hablar de una desaceleración económica, dado que la implementación sería gradual a partir de 2027 y concluiría hacia 2030.
Medina enfatizó que el país debe transitar hacia un modelo basado en mayor productividad para competir a nivel internacional. Señaló que existen diversos esquemas organizacionales —como el aplicado por empresas globales como Google— que demuestran que es posible mejorar resultados bajo distintos entornos laborales, siempre que exista innovación y compromiso.
Finalmente, sostuvo que el debate debe incluir incentivos gubernamentales y una revisión de la sobrerregulación en algunos sectores, con el fin de mantener y fortalecer la planta productiva. “Sí o sí debemos aprender a ser más productivos”, afirmó, al subrayar que el diálogo entre industria y gobierno será clave para lograr un equilibrio entre derechos laborales y competitividad económica.