Trabajadores y representantes del sector minero realizaron este fin de semana movilizaciones en distintas regiones de México para exigir garantías de seguridad y el esclarecimiento de la privación de la libertad de diez empleados en Concordia, Sinaloa, ocurrida el 23 de enero, de los cuales cinco fueron localizados sin vida. Las protestas se registraron de manera simultánea en Durango, Chihuahua, Sonora, Hidalgo y San Luis Potosí, con marchas, posicionamientos públicos y homenajes a las víctimas.
El reclamo central del gremio se enfocó en la necesidad de reforzar la seguridad en zonas mineras y en las rutas de traslado hacia los centros de trabajo. Dirigentes y trabajadores coincidieron en que el caso ocurrido en Sinaloa refleja la vulnerabilidad que enfrentan diariamente, tanto en carreteras como en áreas de operación, donde la presencia de grupos delictivos ha impactado la actividad productiva y la vida de las comunidades.
En varias ciudades, los contingentes realizaron marchas silenciosas y guardias de honor en memoria de los trabajadores fallecidos. En Chihuahua, cientos de mineros y familiares recorrieron la capital estatal para exigir justicia y garantías de protección; en Sonora, la movilización reunió a trabajadores, estudiantes y representantes de empresas que demandaron avances en las investigaciones y acciones para localizar a quienes continúan desaparecidos.
En Durango e Hidalgo, representantes de asociaciones profesionales del sector minero advirtieron que la inseguridad no puede considerarse un hecho aislado ni un riesgo inherente a la actividad. Señalaron que el temor a represalias y la presencia de retenes ilegales en caminos rurales dificultan incluso la presentación de denuncias, lo que agrava la sensación de indefensión entre los trabajadores.
En San Luis Potosí, decenas de mineros y familiares se concentraron en el centro histórico de la capital estatal para expresar su rechazo a la violencia y exigir condiciones seguras para el desempeño de su labor. Bajo consignas de luto y justicia, reiteraron el llamado a las autoridades federales y estatales para reforzar la seguridad en las regiones mineras y evitar que los ataques contra trabajadores se repitan.
El sector minero advirtió que la violencia no solo pone en riesgo la vida de los trabajadores, sino que también afecta la estabilidad económica de regiones enteras. Las organizaciones convocantes señalaron que mantendrán la exigencia de acciones concretas por parte de las autoridades y de las empresas para garantizar condiciones de seguridad en la industria minera a nivel nacional.