La euforia por los conciertos de BTS en México, programados para el 7, 9 y 10 de mayo, dejó algo más que filas virtuales interminables: abrió un frente legal. La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) mantiene un procedimiento administrativo contra Ticketmaster por presuntas irregularidades en la venta de boletos, una investigación que podría redefinir cómo se comercializan espectáculos masivos en el país.
El titular de la dependencia, Iván Escalante, informó que la empresa ya respondió a la notificación oficial y tiene hasta el 17 de febrero para presentar sus alegatos frente a una sanción que actualmente rebasa los cinco millones de pesos. Una vez cerrado ese plazo, Profeco contará con 15 días hábiles para emitir una resolución definitiva que confirme, modifique o mantenga la multa.
La revisión no se limita a la boletera principal. También fueron notificadas plataformas de reventa como StubHub y Viagogo para que ajusten sus operaciones a la normativa mexicana. En el caso de HelloTicket, la autoridad ubicó un domicilio de representación en México con el fin de iniciar un posible procedimiento por infracción a la ley. El objetivo es cerrar espacios a prácticas que disparan precios y generan incertidumbre entre los compradores.
En paralelo, Profeco alista lineamientos obligatorios para boleteras y organizadores: aviso con al menos 24 horas de anticipación sobre fechas y recintos, mapa claro de asientos disponibles, publicación del precio total sin cargos ocultos, reglas transparentes de devolución y prohibición de la preselección automática de servicios adicionales. Las medidas buscan frenar los llamados “precios dinámicos” y garantizar que el consumidor conozca desde el inicio el monto final a pagar. Si prosperan, podrían marcar un precedente en un mercado que, hasta ahora, ha operado con márgenes amplios de discrecionalidad.