El estacionamiento del Parque Japonés, dentro del Tangamanga I, dejó por un día su rutina de autos para convertirse en escaparate de ideas. Más de 100 jóvenes montaron ahí sus marcas, recetas, diseños y proyectos como parte del Mercadito Juvenil Emprendedor, una iniciativa que apuesta por transformar el entusiasmo en ingresos y el ingenio en negocio.
La jornada, impulsada por el gobierno estatal que encabeza Ricardo Gallardo Cardona a través del Instituto Potosino de la Juventud y en coordinación con los Centros Estatales de Cultura y Recreación Tangamanga, reunió propuestas que fueron desde repostería artesanal hasta joyería, ropa y alimentos preparados. El mosaico de productos evidenció una generación que no espera a tocar puertas: las crea.
Más allá de la venta del día, el encuentro funcionó como una plataforma de visibilidad y aprendizaje. Para muchos participantes, fue la oportunidad de probar su marca frente a clientes reales, medir precios, recibir retroalimentación y generar redes con otros emprendedores. En un contexto donde el empleo formal escasea para los recién egresados, el autoempleo aparece como una alternativa concreta y cada vez más necesaria.
El Mercadito no solo llenó de color un espacio público emblemático; también dejó una señal política clara: el impulso a la economía local pasa por abrir foros de comercialización accesibles para la juventud. Si la constancia acompaña estas iniciativas, el parque podría convertirse en algo más que un punto de encuentro recreativo: en un semillero permanente de proyectos que dinamizan la economía potosina desde abajo.