La tranquilidad de la colonia El Potro en Huauchinango se vio sacudida el 14 de febrero cuando siete niños, de entre 2 y 11 años, fueron ingresados al Hospital General tras presentar síntomas graves como vómitos, convulsiones y desorientación. Una de las menores, Cristina, de 10 años, continúa bajo observación luego de que sus análisis toxicológicos indicaran posible presencia de fentanilo.
El hospital activó el “código Naranja” ante la llegada simultánea de los menores, lo que permitió atenderlos de manera prioritaria. Seis de los pacientes ya fueron dados de alta, pero la alerta permanece por la situación de Cristina, cuyo estado sigue siendo monitoreado por el personal médico.
La Fiscalía General del Estado inició una investigación para determinar cómo ocurrió la intoxicación. Las autoridades sanitarias buscan establecer si la contaminación se produjo durante la preparación, distribución o venta de los tamales consumidos por los menores, mientras la Jurisdicción Sanitaria de Huauchinango mantiene los análisis correspondientes.
El caso ha generado preocupación en la comunidad y subraya la importancia de revisar los protocolos de seguridad alimentaria, sobre todo cuando se trata de productos dirigidos a la infancia. Las investigaciones continuarán hasta identificar la fuente de la posible adulteración y garantizar que se eviten incidentes similares en el futuro.