En un escenario nacional donde las cuentas públicas suelen estar bajo lupa, San Luis Potosí cerró la revisión federal sin señalamientos. La Auditoría Superior de la Federación practicó 18 auditorías a la administración estatal correspondientes al ejercicio 2024 y no emitió observaciones en el manejo general de los recursos, según el informe presentado el 17 de febrero de 2026 ante la Cámara de Diputados.
Las revisiones cubrieron alrededor del 90 por ciento del monto programado para ese año fiscal, un alcance que incluye fondos estratégicos y programas sensibles. Entre ellos destacan los vinculados al cumplimiento de la Ley de Disciplina Financiera de las Entidades Federativas y los Municipios, así como recursos destinados a seguridad pública y apoyos a centros y organizaciones educativas.
El contralor general del estado, Sergio Arturo Aguiñaga Muñiz, sostuvo que el resultado refleja disciplina presupuestal y apego a la normativa en la aplicación del gasto. En particular, fueron examinados instrumentos como el Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública (FASP) y el Fondo para el Fortalecimiento de las Instituciones de Seguridad Pública (FOFISP), áreas donde históricamente se concentran observaciones en distintas entidades del país.
Más allá del respaldo técnico, el dato tiene un componente político y ciudadano: la ausencia de observaciones fortalece la narrativa de transparencia en el uso de recursos públicos. En un contexto de creciente exigencia social por rendición de cuentas, el gobierno estatal presume un ejercicio fiscal 2024 sin tachas, aunque el reto permanente será sostener esa consistencia en los próximos ciclos presupuestales.