La apuesta industrial de San Luis Potosí comienza a traducirse en cifras concretas. Al cierre de febrero de 2026, el estado registra 43 proyectos de inversión que en conjunto representan 707.2 millones de dólares y la proyección de 5 mil 645 empleos directos, un volumen que lo mantiene en el radar de capitales nacionales y extranjeros.
El mapa de inversiones es diverso: manufactura, sector automotriz y autopartes, electrodomésticos, energía, logística, construcción e infraestructura industrial encabezan la lista. Detrás de estos planes hay capital proveniente de Japón, China, Alemania, Italia, Corea del Sur, España, Estados Unidos y México, una mezcla que fortalece la base productiva y reduce la dependencia de un solo mercado.
Desde la Secretaría de Desarrollo Económico se ha enfatizado el acompañamiento institucional como pieza clave para concretar estos anuncios. La estrategia no solo busca atraer recursos, sino asegurar condiciones para su aterrizaje: infraestructura, certidumbre jurídica y una cadena de proveeduría local capaz de integrarse a los nuevos proyectos.
Si el ritmo se mantiene, el estado podría acercarse a los mil millones de dólares en inversiones durante 2026. Más allá del dato financiero, el desafío será que este dinamismo se refleje en empleos de calidad, capacitación y crecimiento regional equilibrado, consolidando a San Luis Potosí como uno de los polos industriales con mayor proyección en el país.