Por Redacción Contra Réplica

Especialistas alertan por la pérdida acelerada del hábitat del jaguar en México y piden reforzar acciones de conservación

Investigadores advierten que el felino más grande del continente enfrenta una drástica reducción territorial y una alarmante disminución genética que amenaza su supervivencia.

El jaguar (Panthera onca), símbolo de la riqueza natural y cultural de México, enfrenta una crisis sin precedentes: ha perdido más de la mitad de su territorio histórico debido al crecimiento urbano, la deforestación y la expansión de actividades humanas, según advierten científicos en una reciente publicación de la Universidad Intercultural del Estado de México.

El libro El jaguar en México. Patrimonio ambiental y sociocultural, coordinado por los especialistas Mario César Lavariega Nolasco, Rosa Elena Galindo Aguilar y Dulce María Ávila Nájera, reúne el trabajo de 44 investigadores que analizan el estado actual de la especie en el país. El texto documenta que el jaguar no sólo enfrenta la fragmentación de su hábitat, sino también un alarmante descenso en su diversidad genética, lo que incrementa su vulnerabilidad ante enfermedades y dificulta su reproducción.

Los investigadores advierten que la pérdida de conectividad entre ecosistemas naturales ha dejado aisladas a las poblaciones de jaguares en regiones del sureste, la costa del Pacífico y la península de Yucatán. Esta situación limita sus rutas de desplazamiento y su acceso a presas, obligándolos en ocasiones a acercarse a zonas ganaderas, donde se registran conflictos por depredación de animales domésticos.

El estudio también denuncia la persistencia del tráfico ilegal de pieles y partes del jaguar, así como la cacería de subsistencia en algunas comunidades rurales. Ante este panorama, los especialistas hacen un llamado urgente a fortalecer los corredores biológicos, promover programas de educación ambiental y diseñar políticas públicas integrales que incluyan la participación activa de las comunidades locales.

La publicación busca no sólo aportar conocimiento científico, sino también despertar conciencia entre la sociedad mexicana sobre la relevancia ecológica y cultural del jaguar, considerado una pieza clave en el equilibrio de los ecosistemas y un símbolo de identidad para diversos pueblos originarios.