Por Redacción Contra Réplica

Aumentan precios del camarón previo a la Cuaresma

La variación responde al incremento en la demanda y costos de distribución; el camarón pacotilla y el macuil encabezan los aumentos más notables.

Con la proximidad de la temporada de Cuaresma, el costo de varios productos del mar comenzó a mostrar fluctuaciones importantes en los principales centros de abasto del país, especialmente en el mercado de La Viga, en la Ciudad de México. De acuerdo con comparativos entre febrero de 2025 y febrero de 2026, los camarones encabezan la lista de incrementos más marcados, mientras que algunas especies de pescado registraron ligeras reducciones.

El camarón pacotilla, uno de los más demandados por su accesibilidad, pasó de 165 a 235 pesos por kilo, lo que representa un aumento del 42 por ciento en un año. En tanto, el camarón macuil subió de 147 a 209 pesos, con un alza de 62 pesos por kilo. Otras variedades presentaron ajustes menores: el camarón chico con cabeza aumentó 4.3 por ciento, el sin cabeza 2.6 por ciento y el mediano con cabeza 2.2 por ciento. Por su parte, el camarón grande sin cabeza mantuvo su precio estable.

Entre otros mariscos, la acamaya cruda también reflejó un incremento relevante de alrededor del 18 por ciento, al pasar de 68 a 80 pesos por kilo. En contraste, algunos pescados de consumo popular mostraron estabilidad o incluso reducciones en su precio. El huachinango del Golfo fue la excepción con un aumento de 9.5 por ciento, mientras que el jurel descendió de 20 a 19 pesos por kilo y la mojarra marina bajó de 63 a 57 pesos.

Expertos del sector pesquero señalan que estos ajustes se deben al incremento en la demanda estacional, los costos de transporte y las condiciones climáticas que afectan la producción y captura. Durante la Cuaresma, el consumo de pescados y mariscos suele dispararse en todo el país, lo que provoca una presión natural sobre los precios.

A pesar de las variaciones, comerciantes aseguran que existen opciones accesibles para las familias, y recomiendan planificar las compras con anticipación para aprovechar los precios más favorables antes del pico de demanda.