El humo aún dibuja líneas grises sobre la sierra, pero en la comunidad de Milpillas, en el municipio de Mexquitic de Carmona, el fuego comienza a ceder. El Comité Estatal de Manejo del Fuego encabeza un operativo que ya reporta 70 por ciento de control y 50 por ciento de liquidación, tras varios días de labores intensas para contener el incendio forestal que ha afectado 220 hectáreas.
En el terreno trabajan 295 brigadistas de la Comisión Nacional Forestal, la Coordinación Estatal de Protección Civil, autoridades municipales y voluntariado. La estrategia combina brechas cortafuego, vigilancia aérea y combate directo en zonas de difícil acceso. Cada avance, aunque parcial, representa menos riesgo para viviendas, fauna y cobertura vegetal.
El despliegue responde a la instrucción del gobernador Ricardo Gallardo Cardona de reforzar la atención coordinada ante emergencias ambientales. Más allá de los números, el incendio reabre una conversación necesaria sobre prevención y cuidado del entorno, en una temporada donde las altas temperaturas y la sequía elevan el riesgo en áreas rurales.
Mientras Milpillas avanza hacia la liquidación total, brigadas especializadas ya enfrentan un nuevo frente en el municipio de Cerritos. Ahí se aplican protocolos para evitar la propagación del fuego y proteger a la población. Las autoridades reiteran el llamado a evitar quemas agrícolas y cualquier actividad que pueda detonar otro siniestro en un escenario ambiental cada vez más vulnerable.