A más de 250 millas náuticas del puerto de Manzanillo, en aguas del Pacífico mexicano, un semisumergible avanzaba con sigilo hasta que fue detectado por fuerzas federales. La embarcación, diseñada para evadir radares y operar a baja visibilidad, transportaba alrededor de cuatro toneladas de presunta cocaína cuando fue interceptada en un operativo encabezado por la Secretaría de Marina.
El aseguramiento incluyó aproximadamente 179 bultos con la droga y la detención de tres personas que tripulaban la nave. La operación no fue improvisada: se desplegó una patrulla oceánica, aeronaves de ala fija y móvil, además de embarcaciones interceptoras que cerraron el paso en alta mar, lejos de la costa de Colima.
El titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que este decomiso se suma a otros aseguramientos recientes que, en la última semana, alcanzan cerca de 10 toneladas de cocaína. Más allá de la cifra, el funcionario destacó el impacto financiero que estos golpes representan para las organizaciones criminales, al reducir tanto sus ganancias como la circulación de estupefacientes.
El uso de semisumergibles confirma la sofisticación logística del narcotráfico en rutas marítimas del Pacífico. Sin embargo, también exhibe la creciente vigilancia en mares mexicanos, donde los operativos coordinados buscan cerrar espacios a estas embarcaciones de bajo perfil. Los detenidos y la carga quedaron a disposición de las autoridades ministeriales, que definirán su situación jurídica en las próximas horas.