En un contexto nacional marcado por episodios de violencia en distintas entidades, San Luis Potosí logró mantenerse al margen. Para el empresario Raúl Martínez Jiménez, ex presidente y consejero de Canacintra e integrante del Consejo Estatal de Seguridad, la clave estuvo en la reacción anticipada y la coordinación entre corporaciones que reforzaron la vigilancia en puntos estratégicos del estado.
Martínez Jiménez señaló que la respuesta no fue improvisada. Destacó que el despliegue preventivo y la articulación entre instancias estatales permitieron contener cualquier riesgo antes de que escalara. Desde su perspectiva, esta capacidad operativa envía un mensaje claro a la ciudadanía y al sector productivo: la seguridad se está atendiendo con acciones concretas y medibles.
El empresario también puso sobre la mesa un dato que considera revelador: la disminución del 83% en homicidios dolosos, según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Aunque reconoció que aún queda un 17% por avanzar para consolidar un entorno plenamente seguro, afirmó que los resultados reflejan un compromiso institucional sostenido.
Más allá de los números, el objetivo es construir condiciones para que las familias vivan con tranquilidad y las actividades económicas se desarrollen sin sobresaltos. En un escenario donde la percepción de seguridad influye tanto como las estadísticas, el reto será mantener la coordinación y evitar que la violencia que afecta a otras regiones cruce las fronteras potosinas.