Por Redacción Contra Réplica

Reforma al Senado pondría contra las cuerdas a partidos minoritarios

La eliminación de plurinominales reduciría bancadas y abriría paso a un Congreso más concentrado

La iniciativa presidencial para desaparecer a los senadores de representación proporcional no solo modificaría la arquitectura electoral, también alteraría el equilibrio político en la Cámara alta. De concretarse, fuerzas como el Partido del Trabajo y Movimiento Ciudadano verían reducida su presencia a la mitad, un recorte que podría impedirles siquiera conformar grupo parlamentario propio.

Hoy, ambas bancadas cuentan con seis escaños. Sin los plurinominales, quedarían en tres curules cada una, cifra insuficiente para mantener voz y estructura formal dentro del Senado. El ajuste también alcanzaría a partidos tradicionales: el Partido Revolucionario Institucional pasaría de 13 a nueve legisladores, mientras que el Partido Verde Ecologista de México disminuiría de 14 a 11.

El impacto no sería exclusivo de la oposición. El Partido Acción Nacional bajaría de 21 a 15 escaños y Morena, actualmente mayoría, pasaría de 67 a 54 senadores. Aunque seguiría encabezando la Cámara, la redistribución abriría la puerta a nuevas combinaciones de poder y a un esquema con menos actores, pero más concentrado.

Desde el PRI, su coordinación parlamentaria ha manifestado rechazo a la propuesta, recordando que su partido respaldó en su momento el modelo de representación proporcional que ahora se pretende desmontar. Más allá de las cifras, el debate revive una discusión de fondo: si la reforma fortalecerá la gobernabilidad o si, por el contrario, reducirá la pluralidad que durante décadas buscó garantizar espacio a las minorías en el Congreso.